Accademia dell’Arcadia

Accademia dell’Arcadia ha ido tomando forma a partir de diversos ensembles informales de los Conservatorios de Utrecht y La Haya (Países Bajos), pero se estableció oficialmente en 2008 a raíz de un mutuo deseo de contribuir al mundo de la música antigua con propuestas frescas y de calidad, combinando el conocimiento teórico de las fuentes y un general sentido del humor y experimentación. Accademia dell’Arcadia afronta su tarea dando nueva vida a obras ya clásicas del repertorio, así como mediante el descubrimiento y recuperación de otras menos conocidas. Cada miembro del grupo aporta su propia identidad al resultado final, lo que se hace especialmente patente mediante la combinación de piezas para solo o ensemble en cada uno de sus programas.

Su nombre procede de la homónima academia literaria fundada en Roma en 1690, donde miembros distinguidos de la sociedad se reunían asumiendo el rol de ninfas y pastores para discutir sobre literatura e intercambiar versos, y donde se interpretaba música. Músicos como Corelli, Pasquini, A. Scarlatti (cuyo pseudónimo era Terpandro), y más tarde Gasparini, Sarro y el cantante Andrea Adami fueron aceptados como miembros honorarios.

Debido a las implicaciones pastorales de la flauta de pico, especialmente en el contexto de la música vocal, no es extraño que estos mismos compositores escribiesen cantatas para soprano y este instrumento.

Domestic bliss

la música en el ámbito privado del siglo XVIII

contacto

lo dijo...

"[...] el rey [Carlos II] me preguntó con grande ansia si había oído cantar a Matheuchi, cuándo vendría, y si era impertinente o no, y como si en el mundo no hubiese ejército, ni estado de Milán, no se acordó de tal cosa, pero esto no lo admiro a vista de que a todos sus ministros, o a los más les ha sucedido lo propio [...]"

Carta de Carlos Felipe Spinola y Colonna al duque de Medinaceli (1698)

"El segundo Clavecinista irá sólo al Ensayo general, enviando a todos los demás al Tercero, el cual no comprenderá normalmente más Clave aguda que la de Soprano, procurando no utilizar nunca, al tocar, los Pulgares, no hacer caso de los Números, tocar siempre la sexta, no juntarse nunca con el Maestro, y cerrar todas las segundas Partes de las Arias con la tercera mayor, etc. etc. etc."

Benedetto Marcello, Il teatro alla moda (1720)