Stille, Tod und Liebe: canciones para Anna

Tres cuadernos de música nos han llegado procedentes del hogar de Johann Sebastian Bach: el Klavierbüchlein für Wilhelm Friedemann Bach (1720), el mayor de sus hijos, y los dos libros (1720/1725) que el compositor dedicó a su segunda esposa, la joven Anna Magdalena, con la que se casó en 1721.

El Klavierbüchlein für Anna Magdalena Bach (1725) comienza con sendas copias del propio Bach de las Partitas en la y mi menor, seguidas por una recopilación de piezas de diversos escritores y compositores, intercaladas con otras del propio Bach.

Un buen número de las piezas instrumentales más breves y algunos de los arreglos vocales tienen su origen en contemporáneos de Bach y sus hijos. En ellas podemos apreciar un estilo post-barroco, reflejo del cambio en el gusto musical en voga, tan diferente de la música de
J.S. Bach.

Muchas de las composiciones del Klavierbüchlein estaban destinadas a cubrir las necesidades de Anna Magdalena como cantante amateur, y otras sin duda sirvieron
para la educación musical de los niños. Hablamos en todo caso de la música que debió sonar en el ámbito doméstico de la familia Bach.

Con esta idea en mente, Recóndita Armonía ha seleccionado, reorganizado y adaptado piezas instrumentales y vocales del Klavierbüchlein, y las ha combinado con otras composiciones de J.S. Bach, algunas de ellas del más alto nivel técnico (Sonata para viola da gamba en sol menor), en recuerdo a la inclusión original de obras maestras como las partitas.

Stille, Tod und Liebe (serenidad, muerte y amor) se convierte así en un discreto homenaje a la música interpretada entre las paredes que acogieron a varios de los genios musicales del siglo XVIII.

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<recóndita armonía

lo dijo...

"[...] el rey [Carlos II] me preguntó con grande ansia si había oído cantar a Matheuchi, cuándo vendría, y si era impertinente o no, y como si en el mundo no hubiese ejército, ni estado de Milán, no se acordó de tal cosa, pero esto no lo admiro a vista de que a todos sus ministros, o a los más les ha sucedido lo propio [...]"

Carta de Carlos Felipe Spinola y Colonna al duque de Medinaceli (1698)

"El segundo Clavecinista irá sólo al Ensayo general, enviando a todos los demás al Tercero, el cual no comprenderá normalmente más Clave aguda que la de Soprano, procurando no utilizar nunca, al tocar, los Pulgares, no hacer caso de los Números, tocar siempre la sexta, no juntarse nunca con el Maestro, y cerrar todas las segundas Partes de las Arias con la tercera mayor, etc. etc. etc."

Benedetto Marcello, Il teatro alla moda (1720)