Antiqva Toledo 10Jul09 | 0

De vuelta en Utrecht, y cualquiera diría que el invierno también, si lo comparamos con la media de 40ºC del pasado fin de semana en Toledo, donde Concerto delle Dame tocó su selección de música de compositoras del siglo XVII, Del convento a la corte. Después de la última experiencia, Toledo fue bastante agradable: hubo que sortear algo de viento, sí, pero fue leve, los dos conciertos estuvieron hasta arriba de público, el clave (un Grimaldi 1697 de Rafael Marijuán) tenía un sonido redondo y buena proyección (lo que se agradece al aire libre), el personal del Museo de Santa Cruz fue extremadamente amable… y si le sumamos que David pudo escaparse por un día de Madrid y que me tomé algún café con amigos que hacía tiempo que no veía, se puede decir que fue un fin de semana perfecto.

En dos semanas, la próxima parada de Antiqva 2009 será Palma de Mallorca, aunque Concerto delle Dame no acudirá porque algunas de nosotras no estamos disponibles. Yo, concretamente, me marcho a disfrutar de la ciudad de Pamplona y de la primera edición de su academia y fringe festival de música antigua.

Conciertos pasados por agua 08Jun09 | 1

El pasado fin de semana Concerto delle Dame tenía previsto dar dos conciertos en Córdoba, dentro del ciclo Antiqva 2009. Pero, lamentablemente, tanto nosotras como el resto de los grupos nos encontramos con un impedimento insalvable: llovía… ¡y los conciertos estaban pensados para celebrarse al aire libre!

El viernes, cuando llegamos a la Plaza de los Abades para nuestra prueba de sonido, nos encontramos al Ensemble Quadrivium tratando inutilmente de mantener sus atriles aferrados al suelo (hay que reconocer que la idea de colocar el escenario en el cruce de dos calles no ayudó en absoluto). Minutos después, cubríamos el clave con una manta, y nos comunicaban que nos volvíamos a casa.

El sábado, después del segundo viaje desde Sevilla, llegamos al lugar del concierto prácticamente para guardar el clave en la furgoneta, y refugiarnos en un soportal a esperar que pasase la tormenta.  Después de pasar la tarde en una cafetería esperando la luz verde para marcharnos, una llamada media hora antes del concierto nos la daba… ¡para tocar!

Es cierto que no volvió a llover, pero hubo que enfrentarse a un escenario mojado, un clave afinado en 20 minutos (mientras el afinador se encargaba del instrumento en Jerónimo Páez yo hacía lo propio con el nuestro para ir adelantando) que no aguantó hasta el final del concierto, y a la experiencia de tocar sin prueba de ningún tipo… Resultado: tocamos “a ciegas” (tardaron unos 20 minutos en darse cuenta de que la iluminación no llegaba a mi atril) y “a sordas” (al menos yo sólo pude intuir lo que pasaba al otro lado del escenario siguiendo el movimiento del arco de la gambista)…

Sin duda, la idea de este ciclo de conciertos informales al aire libre ayuda a “fomentar la imagen cultural y turística de una ciudad” a la vez que introduce en la escena a grupos jóvenes y posibilita “capturar” a un público nuevo que quizá no encontraríamos en la sala de conciertos… (sí, es cierto que siempre a costa de la acústica). Todos sabemos desde el principio que no es el entorno perfecto y tratamos de adaptarnos. Pero la experiencia este fin de semana sugiere que quizá sería interesante disponer de un “plan B”, por el bien de los intérpretes y el público.

En general, una pena. Da la sensación de volverse a casa con las manos vacías…

lo dijo...

"[...] el rey [Carlos II] me preguntó con grande ansia si había oído cantar a Matheuchi, cuándo vendría, y si era impertinente o no, y como si en el mundo no hubiese ejército, ni estado de Milán, no se acordó de tal cosa, pero esto no lo admiro a vista de que a todos sus ministros, o a los más les ha sucedido lo propio [...]"

Carta de Carlos Felipe Spinola y Colonna al duque de Medinaceli (1698)

"El segundo Clavecinista irá sólo al Ensayo general, enviando a todos los demás al Tercero, el cual no comprenderá normalmente más Clave aguda que la de Soprano, procurando no utilizar nunca, al tocar, los Pulgares, no hacer caso de los Números, tocar siempre la sexta, no juntarse nunca con el Maestro, y cerrar todas las segundas Partes de las Arias con la tercera mayor, etc. etc. etc."

Benedetto Marcello, Il teatro alla moda (1720)