
El viernes Siebe nos organizó una visita a Rijswijk (mmm, justo ahora que ya no vivo al lado, vaya), donde fuimos a ver la pequeña colección de claves modernos de Frank Venema. El centro del salón estaba ocupado por:
- Société Anonyme Pleyel (París, 1939): “Gran Modèle de Concert”, diseñado en 1912 en colaboración con Wanda Landowska
- J.C. Neupert GmbH & Ko KG (Bamberg, 1968): Modelo “Bach”, diseño de 1932
- Th.R.C. Goff & J.C. Cobby (Londres, 1969)
Aparte, vimos otro Neupert de un teclado, un piano de mesa y una copia de Dulcken (Amberes, 1745) de G.C. Klop (Garderen, 1978).
No creo que de momento ninguno de nosotros tenga pensado invertir en un instrumento semejante pero no dejó de ser interesante juguetear con la sonoridad que debió inspirar a Poulenc o Falla, ¡y con las posibilidades de registración que ofrecen los pedales!

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La segunda parte del viaje no fue menos estupenda (y no menos cargada de instrumentos históricos, como se verá…), pero sí contrastante: sustituimos el ajetreo de Londres por la tranquilidad de un pequeño pueblo en Leicestershire, los miles de turistas por una familia de lo más acojedora, y los museos por paseos al aire libre.

Pero, oh sorpresa: en la casa de 1780 de los padres de Janet (gracias, gracias, gracias por la invitación), había no uno sino ¡CUATRO instrumentos históricos! Así que en el par de días que compartimos con ellos hubo tiempo para afinación de fortepianos y alguna sesión de improvisación…



No hace siquiera una semana que David y yo volvimos de Londres. Ha sido un viaje estupendo: muy divertido desde luego, pero a la vez agotador (como siempre), así que la vuelta a casa ha tenido un cierto toque de seducción.

Entre otras cosas, visitamos la Fenton House y su colección de instrumentos de tecla (la “Benton Fletcher collection”). De hecho, pocas horas después de aterrizar en Heathrow nos presentábamos con las maletas (el avión se había retrasado) en la recepción, donde me esperaba Mimi Waitzman, la conservadora de los instrumentos, para la audición que me permitiría (o no) tener acceso futuro al teclado de los mismos.
El tour fue maravilloso (sin tener en cuenta los instrumentos, la casa en sí es deliciosa), y tuve la oportunidad de al menos sentarme un par de minutos delante de casi todos los ejemplares: claves ingleses provistos de “machine stops”, virginales, espinetas, fortepianos…
Ya estoy en sus archivos. Sólo necesito cruzar el Canal para ir a estudiar…
… amazing!
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Para leer:
WAITZMAN, M.S. (2003): The Benton Fletcher Collection at Fenton House. Early Keyboard Instruments. London: The National Trust. [incluye un cd grabado por Terence Charlston en los instrumentos de la colección]